Remo #09 | Fratachos y litigios, para no estar de balde

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04-JUL-26 | Mientras el empleo registrado en la construcción misionera retrocede a mínimos similares a la pandemia, una demanda laboral de 37 operarios expone el reverso del negocio de Silvana Ratti S.A., la empresa que se autodefine "creadora de futuros" e inició un concurso preventivo por deudas que no podía levantar. La parálisis económica empuja a los albañiles a disputar changas en las calles de Misiones.

A principios de esta semana, Omar me envió un mensaje de whatsapp: "¿Tenés algún trabajito para mí?". No lo tenía, pero no era necesario que se lo dijera así, por eso le respondí: "Estoy juntando para ver si ahora en las vacaciones terminamos el pisito de atrás". Me agradeció y me dijo que quedaba a disposición. En 2023 Omar estuvo a cargo de la cuadrilla que hizo mi casa. Omar tenía dos equipos de 5 integrantes cada uno y atendía obras de diferente tamaño en distintos barrios de Posadas. Al año de terminar mi casa, ya conmigo viviendo allí, fue la primera vez que me escribió. "¿Cómo anda todo por ahí?", me saludó, seguido de un "avisá si hay algún trabajito para hacer". A los meses, ya segundo semestre de 2024, le escribí para encargarle que haga un cantero para unas plantas, y se acercó a trabajar con un ayudante. Pensé que era porque la tarea no revestía mayor complejidad, pero ahí me enteré que a lo largo del año se fueron frenando obras, que tuvo que desprenderse de sus dos cuadrillas y sólo se quedó con un ayudante. Los demás siguieron buscando changas por su cuenta, porque a medida que se paraban grandes obras, más albañiles salían a ofrecer servicios en los barrios. La parálisis de la obra pública generó una sobreoferta de mano de obra que colapsó varias cuadrillas. Las grandes empresas de construcción, que durante años manejaron abultados presupuestos de obras públicas y privadas, se resintieron y empezaron a abaratar en mano de obra. Las micro y pequeñas empresas, con menos espalda para resistir los embates, fueron las primeras en reducir planteles (obreros, administrativos, profesionales). Así se inició el derrumbre del empleo registrado en la construcción de Misiones y así también, se llegó a los niveles de ocupación de la pandemia, solo que en esta ocasión no fue una pandemia sanitaria, sino económica. Y con ello, crecieron también los niveles de litigiosidad.

Una gran causa plurindividual

Antes de terminar el 2025, se presentó en el fuero Laboral de Misiones una de las demandas más abultadas que se hayan registrado. En octubre, unos 42 trabajadores que compartían turnos en las construcciones de Silvana Ratti S.A., iniciaron un proceso judicial pocas veces visto por la cantidad de demandantes. La denuncia expone que la empresa los registraban por media jornada y trabajaban jornada completa, que cobraban por debajo de convenio y que cuando fueron cesanteados en julio de ese año, les retuvieron el Fondo de Cese Laboral, la plata que el convenio de la construcción obliga a pagar al final de la relación laboral. Nada de esto se resolvió con los reclamos extrajudiciales que se habían iniciado en agosto. Cada uno de esos 42 trabajadores tuvo que juntar recibos, contratos, testigos que prueben la relación laboral irregular.

La Justicia admitió 37 demandas, las que lograron completar esa prueba. Por el volumen de presentaciones, el sistema dividió la causa en tres juzgados: Laboral 1, a cargo de Manuel Ángel Silva Dico; Laboral 2, de Sebastián Mangini; Laboral 3, de Elisa Elena Álvarez de Correa. Un mismo conflicto, contado 37 veces, resuelto en tres tribunales distintos. Los demandantes pidieron unificar las causas en un solo juzgado para evitar el "escándalo jurídico" de fallos contradictorios sobre un mismo hecho, pero los jueces se negaron a liberar los expedientes y la Cámara resolvió que las tres causas siguieran caminos separados.

El reclamo conjunto de los 37 trabajadores ronda los $200 millones. El monto final dependerá finalmente de las sentencias, los criterios que se apliquen para el cálculo de intereses... y la propuesta que pueda hacer la empresa en el marco del concurso preventivo que inició en diciembre de 2025 Silvana Ratti S.A.

Una condena no le alcanzó

La jueza Álvarez de Correa, la misma que ahora tiene una de las tres causas colectivas, ya conoce a los abogados de la empresa. En febrero de 2026 condenó a la misma empresa a pagar más de $10 millones a un trabajador que había demandado por su cuenta, por los mismos motivos: diferencias salariales, vacaciones no pagas, aguinaldo, Fondo de Cese Laboral. Ya meses antes, otra sentencia en otro juzgado también la había condenado a $28 millones, pero la Cámara redujo ese monto a $12 millones.

Dos meses después de la demanda de los 42 trabajadores, en diciembre de 2025, Silvana Ratti S.A. pidió su propio concurso preventivo de acreedores. Adujo el contexto macroeconómico y las tasas de interés. Entre sus acreedores figuran el Banco Nación, el Banco Macro y el Banco Galicia, además de proveedores, contratistas y organismos fiscales y previsionales.

En cinco años de relación laboral, los trabajadores no vieron una sola inspección del Ministerio de Trabajo y Empleo, que conduce Silvana Giménez. Tampoco de UOCRA, el sindicato del sector. Según sus testimonios, el gremio "sólo apareció para cesar el reclamo" cuando hubo que asistir a unas instancias de mediación en el Ministerio.

Silvana Ratti S.A. tiene un directorio unipersonal: lo preside Silvana Ratti, que se define en su página web como "creadora de futuros". En 2023, Ratti fue candidata a intendenta de Posadas por el Frente Renovador, el partido que gobierna Misiones desde hace más de dos décadas.

El termómetro del derrumbe

La construcción funciona como un termómetro del empleo privado y de los humores de la economía: mueve ferreterías de barrio, grandes corralones, profesionales independientes, capital que se invierte. Una mirada a las últimas dos décadas revela cómo el sector pasó de la promesa del progreso al escenario actual de concursos preventivos y pasillos judiciales.

Durante el ciclo 2003-2015, principalmente al calor de la inversión pública, la provincia alcanzó su pico histórico en el tercer trimestre de 2015, superando los 14.000 trabajadores registrados. El giro político de 2015 alteró las prioridades fiscales y cerró el grifo de la obra pública nacional: para 2019, la construcción en Misiones arrastraba una pérdida de 8.000 puestos formales, haciendo retroceder el stock a un piso de entre 6.000 y 7.000 operarios.

El periodo posterior (2019-2023) estuvo marcado por el desplome de la pandemia, aunque la reactivación de planes federales inyectó un oxígeno temporario que generó un pico de recuperación hacia mediados de 2023, rozando los 12.000 empleos registrados. Fue el último suspiro. Con la llegada de la actual gestión nacional y la política de "obra pública cero", el sector ingresó en su fase más crítica.

Hacia el inicio de 2026, el stock sectorial se desplomó a un promedio de entre 4.500 y 5.500 operarios activos, mientras la región NEA lideraba la contracción mensual del empleo en todo el país con una caída del 7,1%. Las gacetillas del IERIC de este año consolidan el daño: Misiones registra una reducción interanual del 1,1% en las empresas constructoras activas. A mediados del 2026, desde la Unión de Obreros de la Construcción UOCRA Misiones, adviertes que apenas se están registrando alrededor de 3.000 trabajadores.

Con un mercado que se achicó a un tercio de su capacidad histórica, las tensiones estallaron en los eslabones más débiles. En el medio quedó gente como Omar y otros miles de obreros que pusieron el lomo para levantar grandes construcciones, pero hoy salen a disputar changas en los barrios de la provincia.


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