Remo #13 | El valor de la tierra

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08-AGO-2026 | Esta semana se volvió a hablar de Soberanía. El intento del gobierno de quitar restricciones a la compra de tierras a extranjeros, hizo que Argentina vuelva a poner el tema en agenda. El capítulo Misiones volvió a exponer la concentración y las deudas que tiene la multinacional Arauco en la zona norte del país.

El Senado de la Nación debatió esta semana el proyecto de ley "Inviolabilidad de la Propiedad Privada", que buscaba modificar, entre otras, la Ley 26.737 de Protección del Dominio Nacional sobre Tierras Rurales. El capítulo III de la iniciativa modificaba esa norma para eliminar restricciones a la compra de tierra por parte de extranjeros, pero no consiguió los votos necesarios y el gobierno retiró ese apartado del proyecto, que igual se aprobó con el respaldo de los tres senadores misioneros. Misiones volvió a aparecer en el centro de ese debate. Y volvió a aparecer, otra vez, el nombre de Arauco.

Arauco en Misiones

Arauco es una multinacional forestal de capitales chilenos. En Misiones declara poseer alrededor de 233.000 hectáreas, distribuidas en una decena de municipios. Es la mayor propietaria de tierras de la provincia.

Puerto Libertad es uno de los casos más citados cuando se habla de este patrimonio: de las 80.000 hectáreas del municipio, unas 65.000 pertenecen a Arauco.

Según datos del Registro Nacional de Tierras Rurales relevados por el Observatorio de Tierras de la UBA, más del 11% de la superficie misionera está en manos extranjeras. Hay 5 departamentos de los 17 que ya superan el límite del 15% fijado por la ley vigente: Montecarlo, Eldorado, Concepción y Libertador General San Martín e Iguazú, que registra uno de los porcentajes más altos de la provincia.

La discusión no es solo territorial. Misiones alberga parte del Acuífero Guaraní y cuenta con más de 900 arroyos, lo que la convierte en un territorio de interés estratégico para capitales foráneos.

En la votación en el Senado, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut acompañaron la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, sin el capítulo de tierras ni el de manejo del fuego, pero avalando el resto de la iniciativa del gobierno nacional, entre ellos los desalojos exprés y la prohibición de expropiaciones para proyectos estatales.

Cómo llegó

En 1996, la chilena Celulosa Arauco y Constitución compró el 94,6% de Alto Paraná S.A., una empresa creada en 1975 que ya tenía la planta de celulosa de Puerto Esperanza y 57.000 hectáreas, de las cuales 31.000 estaban forestadas.

Dos años después, en 1998, el Congreso sancionó la Ley 25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados: subsidios, desgravaciones impositivas, devolución anticipada del IVA, exenciones tributarias y estabilidad fiscal para quien forestara. El gobierno de Ramón Puerta adhirió al régimen nacional.

El patrimonio de Arauco en Misiones comenzó entonces a tomar forma en los años noventa, cuando la desregulación del mercado yerbatero hundió el precio de la hoja verde y miles de familias campesinas empezaron a malvender sus chacras.

Mientras la crisis yerbatera devaluaba las chacras, la forestación recibía beneficios del Estado. El 95% de las nuevas plantaciones fue de coníferas, sobre todo pino. En 2003, Arauco sumó 58.000 hectáreas más al comprar los activos de Petrobras Forestal en la provincia. Con adquisiciones sucesivas de campos y plantaciones, la empresa llegó a las 233.000 hectáreas que hoy declara.

Los números del período documentan el costo de ese crecimiento. Entre 1998 y 2014, Misiones perdió 174.665 hectáreas de selva nativa: el 18,1% del bosque registrado por el Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos. Entre 2002 y 2008, la provincia perdió más de 1.000 explotaciones agropecuarias, y en Iguazú, Eldorado y Montecarlo, donde se concentró la expansión forestal, la cantidad de pequeñas chacras cayó un 27%.

La deuda de tierras con los productores de Piray

En el norte provincial, ese modelo tiene una contracara en la lucha de los Productores Independientes de Piray.

En 2013, después de años de movilización, lograron que la Legislatura de Misiones sancionara la Ley XXIV N.º 11, que declaró de utilidad pública y sujetas a expropiación 600 hectáreas de Arauco, para destinarlas a la agricultura familiar.

Doce años después, la ley sigue sin cumplirse por completo. Todavía restan entregar 434 de las 600 hectáreas que la Ley estableció sujetas a expropiación, que incluyen zonas con recursos hídricos y monte nativo.

Lo que sí se recuperó alcanzó para demostrar que existe otro modelo posible. Las familias reemplazaron el monocultivo de pino por hortalizas, mandioca, maíz, frutas y cría de animales, con experiencias de agricultura agroecológica y cooperativa. De ahí salió también La Soberana, la yerba mate que elabora la cooperativa de los productores.

El documental Roja Tierra Nuestra, dirigido por Juan Alaimes, reconstruye esa lucha y el proceso de recuperar y "curar" la tierra para diversificar la producción. Está disponible gratis en YouTube, en este enlace.

Los Productores Independientes de Piray siguen exigiendo que el Estado provincial complete el proceso que empezó en 2013 y haga efectivo el cumplimiento íntegro de la ley.

El caso de Arauco resume un modelo de acumulación por desposesión, sostenido por subsidios, beneficios fiscales y estabilidad impositiva, que en paralelo profundizó la concentración de la tierra, el avance del monocultivo y la pérdida de espacio para pequeños productores, comunidades indígenas y otras formas de producción rural. Piray muestra que ese modelo puede revertirse, aunque sea de forma parcial. Treinta años después de la desregulación yerbatera que lo hizo posible, y con una nueva ronda de desregulación en curso, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: quién se queda con la tierra en Misiones.


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